Los errores cometidos en el proceso diagnóstico pueden mitigarse gracias al buen uso de la historia clínica electrónica.

Estudios retrospectivos llevados a cabo en las últimas dos décadas han detectado varios errores comunes en el proceso diagnóstico en pacientes con diagnósticos tardíos de cáncer. Entre ellos, fallos en la historia clínica, la exploración física, la solicitud de pruebas y el seguimiento de la información clínica. Weingart et al. han obtenido resultados muy similares en su revisión de la evaluación del diagnóstico del sangrado rectal en los pacientes de Atención Primaria.

Los médicos de Atención Primaria disponen de poco tiempo para interpretar los datos del paciente y profundizar en su diagnóstico. Además, su conocimiento es limitado, pues es imposible controlar los 10.000 diagnósticos de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS.

Es fácil que las señales de alarma en enfermedades raras pasen desapercibidas debido a la poca experiencia que los médicos de Atención Primaria tienen con éstas. Aunque menos frecuentemente, también sucede con las enfermedades comunes, muchas veces por un ambiente de trabajo caótico o la escasa recopilación de datos. Cuando lo consideran necesario, los médicos de Atención Primaria remiten el paciente al especialista y piden pruebas diagnósticas más sofisticadas, lo que supone una gran responsabilidad.

La falta de infraestructuras y recursos en la Atención Primaria ha dificultado la mejora de la seguridad del paciente. Las instituciones sanitarias deben examinar los errores en el proceso diagnóstico para poder adoptar métodos y estrategias que permitan mitigarlos. El creciente uso de la historia clínica electrónica y la digitalización de datos pueden facilitar este proceso.

Recopilar los datos de forma más estructurada mejora la detección de señales de alarma en las historias clínicas electrónicas. Por ejemplo, si un paciente de menos de 50 años con sangrado rectal acude a la consulta y en su historia familiar digitalizada constan antecedentes de cáncer colorrectal, puede dispararse un recordatorio que indique al médico que debe realizar más pruebas de diagnóstico. Una vez que la información de la historia clínica electrónica está digitalizada y estructurada, se pueden identificar los errores en el proceso diagnóstico

Los profesionales sanitarios necesitan trabajar codo con codo con expertos informáticos para aprovechar todo el potencial de la historia clínica electrónica y desarrollar sistemas de mejora de la seguridad del paciente.

Fuente original: Sigh, H. Improving Diagnostic Safety in Primary Care by Unlocking Digital Data. The Joint Commission Journal on Quality and Patient Safety (Enero 2017) 43: 29-31. Disponible en: http://www.jointcommissionjournal.com/article/S1553-7250(16)30023-X/abstract.

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