Las instituciones sanitarias deben estar comprometidas con el bienestar del personal sanitario para garantizar la máxima calidad en la atención prestada.

El desgaste profesional en el personal sanitario afecta de manera negativa al paciente. No solo se ve perjudicada la calidad de su atención, sino también su salud. Está en manos de los líderes de las  instituciones sanitarias contrarrestar este problema y lograr que los profesionales de la salud “ejerzan con alegría”.

Se trata de que estos profesionales se sientan comprometidos con la atención a los pacientes y la misión de su organización y ejerzan de acuerdo a este compromiso. Para alcanzar este objetivo, es necesario satisfacer las necesidades sociales y psicológicas del personal, eliminar o mitigar las causas estructurales y funcionales del desgaste, y reforzar la resiliencia individual.

A continuación, se detallan las medidas que los líderes deben tomar en las instituciones que dirigen para reducir el desgaste profesional del personal sanitario.

Los sistemas organizativos deben estar diseñados para satisfacer las necesidades de las personas, pues éstas afectan directamente a su motivación. Los profesionales de la salud necesitan sentirse apoyados por las instituciones en las que trabajan y por los líderes que las dirigen. Preguntarles asiduamente por aquello que les molesta o les frustra permite solucionarlo y reducir el desgaste profesional. La gestión participativa y colaborativa los anima a implicarse en la detección de problemas, la toma de decisiones y la búsqueda de soluciones.

Los líderes deben también procurar por la buena relación entre los profesionales y promover el sentido de comunidad. Además de satisfacer las necesidades sociales de las personas, el trabajo en equipo repercute en la calidad de la atención médica. La mayor recompensa que obtienen de la dedicación a los pacientes es su mejoría. Por esta razón, el daño al paciente causado por un incidente prevenible es una experiencia traumática no solo para los familiares y amigos, sino también para el profesional de la salud involucrado en el error. Los líderes de las instituciones tienen la obligación de apoyar al personal después del suceso a la vez que abordan a las causas detrás del mismo. La resiliencia es la capacidad de adaptarse y recuperarse de un estado adverso. Aunque se trata de una cualidad individual, las instituciones pueden poner a disposición del personal sanitario programas de bienestar que ayudan a reforzarla.

Impulsados por los líderes de las instituciones sanitarias, estos cambios estructurales que fomentan la comunicación, el trabajo en equipo y el apoyo a los trabajadores deben resultar en una disminución considerable del desgaste profesional.

Fuente original: Swensen S, Shanafelt T. An Organizational Framework to Reduce Professional Burnout and Bring Back Joy in Practice. Obstetrical and Gynecological Survey 72 (3):147-149. Febrero 2017. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/314118503_An_Organizational_Framework_to_Reduce_Professional_Burnout_and_Bring_Back_Joy_in_Practice

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